martes, diciembre 06, 2005

Los anuncios de Báez
Jaime Calderón Herrera
06/12/2005
Al momento de romper el gobierno Pastrana el proceso de paz con las FARC, todos nos dolimos de la frustración. No valoro responsabilidades de los protagonistas del diálogo y del rompimiento. Recuerdo simplemente la advertencia arrogante del guerrillero Romaña, quien a voz en cuello y ante las cámaras, anunció: “nos veremos dentro de cinco mil muertos”.
¿Cuantos han dejado de existir por cuenta de los últimos tres años de guerra? Probablemente ya vamos a cumplir la siniestra cuota. Los secuestrados siguen siéndolo, las pescas continúan, la muerte se toma los caminos, la pobreza se expande, y la terquedad de los guerreros se impone.
El pasado domingo, el canal Tele Santander, difundió un interesante documento periodístico en el cual, Ernesto Báez jefe político de las AUC y el ex guerrillero del M19 Rosemberg Pabón, adelantaron un encuentro durante el cual, hicieron anuncios de verdadero impacto político. Allí Báez se dolió del sufrimiento de la guerra y en habilidosa intervención, analizó que Colombia no podía tener un presidente enemigo de las guerrillas, menos enemigo de las AUC, tampoco enemigo de ambos, pero mucho menos, amigo de uno solo de los actores de la guerra.
Sorpresiva declaración. A mi criterio, advertencia sobre apoyos electorales en el contexto de la elección y de la reelección.
También dijo Báez, que encuentra en el nombre de Álvaro Leyva la confianza para un nuevo proceso de paz donde coincidan los guerrilleros y los paras. Rosemberg Pabón, militante del Polo Democrático, entre tanto, solicitó a las FARC la liberación de Ingrid Betancourt, para completar la fórmula electoral, y según sus palabras, mover la política nacional.
El encuentro Báez-Pabón, muestra que el gobierno Uribe, preso entre las promesas de campaña y los intereses de la extradición, ha perdido la iniciativa en la guerra y en la paz. Refugiado en defender las ganancias de los grandes empresarios, incapaz de encontrar la solución militar, que muchos han creído imposible, ha renunciado a buscar por intolerancia intelectual, la solución social.
Los regaños presidenciales a las FFMM, hieren los sentimientos de la nación, tanto como la obstinación en la muerte de la FARC y los repetidos anuncios guerreristas de los generales, en el escenario trágico de la guerra, donde todos somos víctimas de la impotencia para vencer o para perder.
Las mismas imágenes, las mismas declaraciones, los mismos llantos, los mismos anuncios de derrotar al enemigo, solo dejan en evidencia que estamos en el mismo charco de sangre y de estupidez.
No habrá paz en Colombia mientras primen los intereses norteamericanos y los de una plutocracia y cleptocracia nacionales. Debemos prepararnos para debatir nuevamente el tema de la extradición y de las reformas estructurales al Estado.
Insistiendo en aislarnos de nuestros vecinos para hacer méritos con el gobierno americano, que solo tiene en cuenta sus propios intereses, encontraremos siempre obstáculos infranqueables.
La coyuntura internacional muestra que el camino es acercarnos a Venezuela, restaurar la soberanía en las decisiones de política internacional y en materia de paz. Adentrarnos en la justicia social. Para ello, hay que construir una gran fuerza política democrática que sea capaz de avanzar por caminos inéditos pero siempre sabidos. El Partido Liberal con las demás fuerzas de izquierda democrática están obligados a construir esa esperanza nacional

0 Comments:

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home