martes, febrero 28, 2006






Cambiemos el rumbo
Jaime Calderón Herrera
jaimecalde@yahoo.com
28/02/2006

Ha sido doloroso para mí recorrer el departamento de Santander y comprobar que la realidad, es peor de lo que percibía desde el estudio y la lectura especializada.
Los campesinos santandereanos viven en condiciones de miseria con ingresos ridículos, sin oportunidades, sin acceso a la salud y con una educación de mala calidad. Su estado nutricional es deplorable y su cultura está ligada al atraso.
Las vías secundarias y terciarias son verdaderos caminos del pasado. Han desaparecido los puestos de salud, los hospitales no dan soluciones a los enfermos, la economía está colapsada y la esperanza perdida. De allí se desprende el escepticismo con la política y el pragmatismo proclive a la mínima dádiva. Solamente he encontrado desarrollo en la Mesa de Los Santos, pero tampoco encontré allí progreso para sus campesinos.
Las condiciones de los centros urbanos no son muy diferentes. A mayor tamaño más cordones de miseria. Asombra ver el estado de postración de los ciudadanos, sin ganas de participar, sumidos en la mendicidad de la moneda o de una acción de misericordia con su enfermedad.

Ciudadanos del campo o de la ciudad, abandonados por un Estado que se escurrió de sus responsabilidades. No tienen justicia a la cual acudir, despojados de empleo estable, sus menguados e irregulares ingresos aportan escasamente a la supervivencia y a una economía regional de atraso.

No hay nada en la gran mayoría de los santandereanos que vislumbre una salida. Pero el mayor problema, la mayor queja es acerca de la salud. Los que solo han sido encuestados por el Sisben, continúan suplicando una afiliación a las ARS sin oportunidad de atención. Los que ya la han obtenido, al momento de enfermarse, encuentran solo trampas, obstáculos y disculpas para ser atendidos. Cuando lo logran, son formulados con acetaminofen, o ibuprofeno, o diclofenaco o loratadina, como medicamentos curalotodo. Muchos mueren buscando un diagnóstico y un tratamiento oportuno y efectivo. Otros acceden a urgencias donde las más de las veces los estabilizan y los devuelven a la selva de dificultades, donde ya ni la tutela sirve. Los pocos que interponen el desacato a la tutela, al fin son atendidos, solo que en las más de las veces, ya es tarde para obtener la curación.

La ley 100 es una estafa para los enfermos de Colombia, ha destruido las profesiones de la salud, pero ha sido un excelente negocio para los mercaderes de la enfermedad y de la muerte

Nuestros problemas no se solucionan con medidas parciales. Una nación en la cual sus jóvenes quieren construir su futuro por fuera de las fronteras patrias, al no encontrar oportunidades en su propio país; requiere con urgencia cambiar el rumbo, cambiar su modelo económico, replantear sus relaciones internacionales.

En los próximos días hay la oportunidad de elegir un congreso que dirija su trabajo hacia la social democracia. De los dieciséis movimientos o partidos en contienda en nuestro departamento, solo tres se apartan del régimen neoliberal pastranouribista.

Tenemos la oportunidad de cambiar a quienes nos han representado mal. Hay opciones excelentes en mi Partido Liberal. Yo les sugiero que voten por un candidato que ustedes reconozcan como aguerrido, perseverante, preparado y argumentado. Un candidato que sea liberal sin esguinces, experto en temas de salud y que por sobre todo comprenda el significado de traición que hay encubierto en la firma del TLC. jaimecalde@yahoo.com

martes, febrero 21, 2006


Abandonar la crítica es alcahuetear
Jaime Calderón Herrera
jaimecalde@yahoo.com
21/02/2006

Hasta tanto no se modifiquen las bases del sistema económico y social de Colombia, no habrá oportunidad para los jóvenes, satisfacción para los de edad mediana, ni solidaridad con los ancianos.
Llevamos quince años de reformas que han convertido al Estado en un padre irresponsable que regala los activos de la casa, se despreocupa por la salud y la educación de sus hijos, abre las puertas al matón del barrio, concentra la riqueza en unos pocos y aumenta la miseria en la mayoría de sus vástagos. Su mayor logro es alentar la pelea entre hermanos, y mantener las vías llenas de huecos y soldados.
En el estado actual de cosas, los pequeños empresarios luchan por actualizarse en sus buenas prácticas de manufactura y en certificarse en procesos de calidad, buscando la competitividad de sus empresas y mantener el empleo a sus trabajadores. Son verdaderos héroes y titanes.
El régimen actual, abriendo indiscriminadamente el mercado al inversionista extranjero en condiciones excepcionalmente adversas a los intereses nacionales, sentencia en un próximo futuro la eliminación del productor nacional y del empleo estable.
Una empresa extranjera, con apalancamiento financiero millonario en dólares, con tecnología subsidiada y de última generación, entra en competencia desleal con el esfuerzo criollo y además con las normas protectoras que lo eximen de pagar impuestos sobre las ganancias obtenidas en nuestro suelo. Así es la propuesta que se muere de ganas por firmar nuestro presidente, en el mal llamado TLC.
Cualquier ciudadano que haga una transacción comercial, paga una suma importante en impuestos, mientras que los propietarios de grandes empresas como Bavaria, con argucias y tecnicismos jurídicos, eluden el pago de impuestos de la transacción más importante en la historia económica del país, con el beneplácito de los gobernantes. Este es tan solo uno de los miles de ejemplos que podemos citar, en cuanto a la forma como el régimen trabaja incansablemente para favorecer a los poderosos y engañar a los débiles.
No obstante la intención del régimen, he podido constatar a o largo y ancho del departamento, el despertar de los santandereanos. Al lado de las interminables quejas contra el sistema de salud y contra el sistema educativo, se suman las necesidades de ingreso, vivienda y alimentación. Es decir, la mayoría de los santandereanos tanto como la mayoría de los colombianos, se quejan de carecer lo esencial, lo mínimo para tener una vida digna. Ese es el paraíso que nos pinta el régimen pastrano- uribista.
Hay catorce partidos y movimientos que han construido su propuesta en apoyar el actual régimen. Solamente dos, el Partido Liberal y el Polo Alternativo, se han manifestado abiertamente como fuerzas opositoras. Mi partido, el Liberal, se ha comprometido con un programa social demócrata que reivindica la necesidad de un Estado responsable y regulador, que distribuya equitativamente la riqueza producida, que comercie en condiciones dignas con los mercados de los demás países, que privilegie a los ciudadanos manteniendo la salud de la macroeconomía, que esté dispuesto a renegociar la deuda externa, en fin, en dar un cambio total a la dirección que lleva el país.
No sigamos el juego de quienes nos piden no criticar pues no hacerlo es alcahuetear. Criticamos al paso que proponemos. Hoy propongo un apoyo absoluto al Partido Liberal y a las fuerzas democráticas del país.

martes, febrero 14, 2006








Falsos líderes
Jaime Calderón Herrera
14/02/2006
No hay suficiente política ni suficiente democracia en el país, mientras abunda la sinvergüencería, la compra de votos, la coerción y el constreñimiento electoral.
He tenido la oportunidad reciente de mirar con ojo académico el comportamiento de las campañas electorales y su desenvolvimiento “natural”, lo cual me ha permitido concluir lo anteriormente mencionado.
En primer lugar, quien intente hacer política es mirado como leproso. Los centros comerciales, los conjuntos habitacionales, los puntos de encuentro de ciudadano jóvenes y viejos , en su mayoría, reprimen la actividad proselitista como si ella no fuera tan importante para la vida misma de un sistema supuestamente democrático que decimos defender.
En segundo lugar los medios de comunicación castigan severamente el costo de la publicidad política haciéndola onerosa con sobreprecios de un 50% y hasta un 200%, sobre la publicidad comercial, como si entrañara en sí mismo un pecado. Los candidatos capaces pero sin dinero no alcanzan notoriedad.
En tercer lugar, la apatía sobre los temas públicos, hacen que el respaldo electoral se manipule mediante los medios y se construya sobre una estructura de “líderes” que en el mayor número de los casos carecen precisamente de liderazgo, pero que son mercenarios de la actividad, al igual que muchos de los candidatos.
Un líder verdadero es aquel que ofrece su acción y su pensamiento como camino a la solución de los problemas sociales. Un líder va a la vanguardia, tiene carisma y reconocimiento. No está a la venta, se compromete y compromete a sus seguidores tanto como a otros líderes. Enfrenta enemigos por sus ideas y no cultiva enemigos por su forma de accionar. Conozco en la actividad política, líderes de verdad como Hermes Pineda y como Piedad Córdoba, entre muchos otros.
Atosigan los falsos líderes que dicen “manejar” gente, “poner” votos. En su lenguaje aparece la palabra “colaboración” que siempre supone un acuerdo comercial del voto. Los falsos líderes se cotizan y se venden por la “colaboración”, en ellos no hay convicciones ideológicas ni menos militancia partidista. Piden y piden. Un puesto, un contrato, para el bus, para el almuerzo, para la fiesta de quince de la hija, para la fórmula médica, para el teléfono, piden para todo. Nunca piden honestidad, compromiso, dedicación en el trabajo de un congresista. No hay interés real en la solución de los problemas de la sociedad. En ocasiones fungen de ediles, otra veces de concejales, de dirigentes veredales o de acciones comunales, también de candidatos.
Solo les interesa el dinero, no importa de donde provenga. Pasan sin sonrojo de unos partidos a otros.
Los ayer uribistas de Iván Moreno, anapistas sin fuerza para alcanzar el umbral, ahora esperan que la izquierda reunida en el Polo Alternativo, y oposicionista, los elija. ¡El Polo vistiendo los “santos” de la Anapo! ¡Vivir para ver!
Los falsos líderes al final ponen muchos votos. Los estudios sobre el tema afirman que hacen alrededor de un tercio de la votación, mientras la manipulación mediática pone otro tercio. Los demás somos la semilla para darle a Colombia democracia, política y decencia.
Debemos construir el futuro de la nación con desprecio a los falsos liderazgos y abrazando las propuestas con compromiso por la vida digna y honesta de sus integrantes. ¿Está usted de acuerdo?

martes, febrero 07, 2006




Algunas razones
Jaime Calderón Herrera
jaimecalde@yahoo.com
07/02/2006



Algunos me preguntan acerca de mis motivaciones para alzar mi voz contra del régimen uribista y escribir en esta columna críticas permanentes al mismo. Pues bien, aquí van algunas de ellas...


1. Los jóvenes de Colombia, los de todos los estratos, quieren construir su futuro lejos de nuestras fronteras. Lo desean porque no hay oportunidades en su patria.

2. El modelo de seguridad social en salud, de autoría del actual mandatario, y profundizado en su inequidad en estos cuatro años, es una estafa para los enfermos, una ignominia para los profesionales de la salud y un excelente negocio para los intermediarios administradores, además de ser una fuente inagotable de corrupción y de financiamiento de campañas de politicastros.



3. La educación en el gobierno Uribe, ha atropellado al educador y de manera populista fundamenta la mayor cobertura a cambio del deterioro en la calidad de los contenidos y en el bienestar de educadores y educandos.

4. Porque en el pasado diciembre como en los anteriores, las víctimas mortales por cuenta del mal estado de las vías, superaron la cifra de secuestros y muertos, registrada en los tiempos peores de las mal llamadas pescas milagrosas

5. Porque los retenes en las carreteras, por cuenta de la guerrilla, aumentaron en el territorio nacional, con excepción de los Santanderes, Cundinamarca, Antioquia, Cesar, Magdalena, Atlántico y Guajira, departamentos donde el para-militarismo ha tenido gran presencia.

6. Porque por razones que no están muy claras, se insiste en un TLC que destruye el aparato productivo nacional, que da condiciones excepcionales sin contraprestación alguna al capital norteamericano, que mediante la aceptación de los condicionamientos en materia de patentes y producción intelectual, entrega los recursos naturales y de la biodiversidad, a la explotación codiciosa y despiadada del capital foráneo. Porque renuncia a la seguridad alimentaria y a todos lo elementos de soberanía nacional.

7. Porque no obstante que su campaña electoral se basó en la lucha contra la corrupción y la politiquería, las dos no menguaron, al contrario, han alcanzado niveles insospechados que ofenden la vida nacional.

8. Porque la impunidad campea, la cultura mafiosa se adentra en el tejido social, con la mirada complaciente de los gobernantes.

9. Porque el proceso de paz con sus amigos los paramilitares, ha dejado claro que no habrá reparación a las víctimas, la verdad continuará oculta y la riqueza derivada de la apropiación violenta de más de cuatro millones de hectáreas y del narcotráfico, será amnistiada.

10. Porque permite que la banca gane en un año tres millones de millones, atendiendo mal a los clientes y con salarios de miseria y condiciones laborales indignantes.

11. Porque los subsidios de vivienda, educación, salud y agrícolas van a los ricos mientras engaña a los pobres con miserias populistas.

12. Porque ante la impotencia para controlar las guerrillas, traslada la responsabilidad a los países vecinos, afectando las relaciones diplomáticas y comerciales, con quienes nos compran los productos que sostienen el empleo colombiano.

13. Porque no ha sido leal con las damas aquellas, afectas al para-militarismo y a la reelección.

14. Porque es arrodillado e indigno ante el poderoso gobierno Bush y arrogante y autoritario ante el debilitado pueblo colombiano.

La lista continuará, por espacio en esta columna termino, recordando que la deslealtad y la calumnia son debilidad y debilitan aún más al hombre que las acaricia.